5/5/09

Qué lástima…

Es una lástima que gran parte de los países han, como se dice, ‘enseñado el cobre’ al tomar medidas discriminatorias contra Mexicanos que se encuentran en sus países o que llegan por diferentes circunstancias. Es una lástima porque México ha sido un país que, cuando otra nación lo necesita, siempre tiende la mano sin titubear. Es un país pacíficos que no se mete en los problemas de otros y, aunque es considerado por muchos como un país pobre, cuando alguna nación lo requiere, envía ayuda.
Desgraciadamente somos humanos y el racismo o tendencias discriminatorias son parte de la condición de ser justamente humanos y que aflora ante el miedo a lo desconocido. Aquí el problema es que se ha detenido en diferentes a personas que no muestran síntomas, se rechaza ayuda dondada por México a Haiti, se han cancelado vuelos a otras tantas naciones y no se han tomado las mismas medidas con personas de otros países en donde también hay casos de personas infectadas.
Sin duda esta experiencia nos deja muchos aprendizajes y una de ellas es que, aunque en México se nos educa a que todos somos hermanos sin importar fronteras ni lo que dice un pasaporte, al final aún aquellos con los que compartimos color de piel, lenguaje y continente tarde que temprano demuestran que el racismo y la discriminación por desgracia es una condición humana, que con educación se puede contrarrestar y que en estos días ha surgido en contra de todo lo que parezca o suene mexicano.
Es una lástima porque México no es el único país con casos, hay otros países y la gripe parece continuar expandiéndose. Como dicen, la vida da muchas vueltas y uno nunca piensa que lo que hoy nos se nos hace el día de mañana también podría ser sufrido por otro país… y ese día vamos a decir de igual manera, qué lástima…

3/16/09

Lo que fue y lo que será

Quienes vieron poco a poco irse las fábricas de Estados Unidos sin alzar la voz de alerta, sin cuestionar y pensando en un futuro en el que todos los estadounidenses serían inversionistas de la bolsa de valores que vivirían de sus rentas son quienes realmente deberían de ser hoy en día cuestionados y señalados por la opinión pública en general. Lo que se vive ahora en Estados Unidos, es la realidad de un país en el que no se fabrica casi nada. Un país en donde en el pasado se dieron algunas de las marchas obreras más significativas en la historia del sindicalismo mundial es hoy en día un país con largas filas de desempleados, más gente viviendo en la calle y una realidad que de golpe les ha llegado a mucho: para subsistir será necesario tener una educación por lo menos de cuatro años de universidad (nivel licenciatura)y hasta eso no es garantia pues millones de persona con educaci[on superior forman parte de las largas filas de desempleados. Estados Unidos es un país que, fuera de grades ciudades como Los Ángeles, Nueva York, Chicago, Houston y una que otra mediana ciudad, en su mayoría es campesino y obrero. La mayor parte del territorio norteamericano es copado por pequeños pueblos que nacieron alrededor de una fábrica en la que todos los pobladores trabajaban o por pueblos en los que la mayoría de sus habitantes se han dedicado a la agricultura a lo largo de varias generaciones. Y ahí es donde está el corazón de Estados Unidos, no en Wall Street ni en los pasillos de las grades corporaciones. Es por eso que si el corazón de Estados Unidos se paraliza se desata esta realidad en la que viven millones de personas hoy en día en lo que se conocía como el país más rico del mundo. En la televisión hay demasiadas cabeza pensantes, y otras no tanto, que dan ideas, opiniones y sugerencias sobre lo que se debe hacer y tal vez por donde debe comenzarse es por la creación de empleos, sin empleos la gente no va a comprar casas, no comprará despensa, no será capaz de satisfacer sus necesidades… ¿Soluciones?