4/15/08

El hombre, su principal enemigo

Es increíble como el ser humano está dispuesto a perder lo más valioso que tiene, la vida, en busca de una satisfacción momentánea. Hace unos días la cadena de televisión estadounidense ABC presentó un reportaje sobre una muy novedosa liposucción que se lleva a cabo. Le llaman 'Lunchtime Lipo', porque no es una cirugía sino que a las pacientes se les inyecta un medicamento desconocido para disolverles la grasa corporal. Lo increíble del caso es que ninguna de las personas que se sometieron al tratamiento preguntaron qué era la sustancia, aún así les fue inyectada y algunas tuvieron efectos secundarios como gangrena en la zona en la que se hicieron las inyecciones o quedaron marcadas de por vida. Y todo solamente por vanidad, por eliminar una llantita que les molestaba.
Hoy se ha dado a conocer que los microorganismos se están rebelando y han surgido enfermedades que se creían eliminadas o algunas otras desconocidas.
Causas pueden ser muchas, pero entre ellas esta la sobre medicación de las personas. En Estados Unidos la gente parece tenerle miedo al proceso natural de la vida y es increíble la cantidad de medicamentos que cada persona consume diariamente por voluntad propia o porque su médico se los receta.
Con esto se llega a un momento en el que los medicamentos ya no funcionan como deben y, al final, se enferman más de la cuenta, convirtiéndose en un círculo vicioso pues deciden cada vez tomar más medicamentos. Lo más crítico es que estas conductas están siendo copiadas en otros países y el excesivo consumo de medicamentos no necesarios se dispara.
La química que ingerimos a través de los medicamentos combinada con la que produce por naturaleza nuestro cuerpo y la que contienen los alimentos procesados que predominan en los súpermecardos del mundo, son un cóctel químico que, al ser desechado al medio ambiente, uno no sabe aún las consecuencias que trae a la naturaleza y a nosotros mismos que somos parte de ella. Analícenlo y verán que no es muy difícil llegar a esa conclusión.
Lo más valioso que tenemos es la vida y es increíble con la facilidad que la ponemos en riesgo cada día, sin pensar en las consecuencias, simplemente para tener una satisfacción momentánea, por ingenuidad, ignorancia o completa desidia.