4/14/08

A ponerse creativos

La creatividad se dispara cuando no nos dejamos entretener por todos los distractores que nos rodean en la actualidad. Al mismo tiempo, es un arma de la que se echa mano en tiempos difíciles. Hace unos días alguien me comentaba que las porciones en los platillos en algunos restaurantes de México parecían haber cambiado de tamaño y no estaba del todo equivocado. The Washington Post ha publicado un artículo en el que restauranteros revelan que, en efecto, ante la subida de precios de alimentos han comenzado a reducir las porciones, cambiar los platos por unos más pequeños, comprar ingredientes más baratos e incluso comprar cubiertos más ligeros para que el comensal sienta que el bocado que se lleva a la boca es todavía sustancioso.
Por años se ha criticado el tamaño de las porciones a las que están acostumbrados los estadounidenses. Recientemente en un evento universitario hablaron alumnos que han viajado a Europa como parte de su carrera universitaria y mostraron gran asombro al descubrir que a los países a los que iban las porciones que les servían eran más pequeñas y si las pedían mayores recibían como respuesta miradas llenas de confusión.
Pues ahora lo que los nutriólogos se cansaron de recomendar parece que finalmente será tomado en cuenta, aunque la verdadera razón detrás de esa decisión es más bien cuidar el bolsillo del empresario y no la salud de los clientes.
Así que la próxima vez que coma fuera, no se asuste si se queda con un poco de hambre, no es que su apetito sea voraz sino que tal vez su porción ya no sea la misma.