4/16/08

Un pasado olvidado y la realidad de hoy

Cada día que pasa duele más el bolsillo de los estadounidenses quienes se las arreglan para sobrevivir ante la escalada de precios, combustible, la pérdida de empleos y la inhabilidad de hace los pagos por la hipoteca de su casa. Sin embargo, este es un país en el que quejarse está fuera de moda, de hecho el que lo hace es visto como un viejo gruñón (grumpy old man).
Aquí es donde, en 1886, se vio nacer uno de los movimientos más importantes de trabajadores que dio como resultado la jornada laboral de ocho horas y un salario más decoroso para los empleados. La historia de quienes en el mundo se conocen como "los mártires de Chicago" no está incluida en los libros con los que se educa a las nuevas generaciones sobre los orígenes de su país. Lo más triste del caso es que en la actualidad es común trabajar más de ocho horas al día, incluso en dos o tres trabajos, para apenas sobrevivir n el país más rico del mundo. Aquí nadie se queja, nadie levanta la voz…Salvo,contadas excepciones.
Hace unos meses los guionistas de Hollywood hicieron una huelga que atrasó la producción de series de televisión, alteró por vez primera en su historia la entrega de los Globos de Oro y amenazó con hacer lo mismo a la del Óscar. Al final se llegó a un arreglo con los grandes estudios y los televidentes respiramos tranquilos después de meses de no tener nada que ver en la pantalla chica. Ayer, según lo publicó El País de España, el sindicato de actores de Hollywood inició una marcha de tres días en busca de mejorar las condiciones laborales de los histriones. Se dice que los actores tienen el mismo salario que un maestro y están luchando por lograr ganar lo que otros actores, me imagino que hablan de las “celebridades” que llegan a recibir como salario millones de dólares por película. Aún así, la comparación con un maestro se me hace difícil de comprender. Tal parece que solo Hollywood se ha animado a levantar la voz por sus derechos, porque el resto de la población está muy ocupada en sobrevivir y ve la situación como algo normal.
Es triste que en el pasado se luchó tanto por tener derechos, se perdieron vidas y hoy casi estamos peor que antes, sin prestaciones, sin derechos y sobreexplotados. Por eso es importante no olvidar nunca la historia de los pueblos, para no caer en los errores del pasado y saber lo que ha costado lo que tenemos en el presente.