4/19/08

Visas e inmigrantes

Cuando se habla de inmigrantes en Estados Unidos por lo general lo hacen refiriéndose a aquellos que se encuentran de manera ilegal en el país o quienes llegaron hace ya varias décadas, en su mayoría Europeos, y son tomados como ejemplo de asimilación a la cultura estadounidense. Pero son muy pocas las ocasiones en las que se habla de los que llegan al país gracias a una visa H1B, contratado por alguna compañía, con empleo seguro, sin las tribulaciones que pasan el resto de las personas que emigran a este país dándole de esta manera un rostro a la excepción de la regla.
Anualmente la oficina de inmigración de Estados Unidos tiene un número predeterminado de visas H1B destinada a personas requeridas por compañías que demuestren haber buscado en el país personas para ese mismo empleo y no haberlas encontrado. En los últimos años la petición de este tipo de visas ha sido mayor a las que se disponen. Por ejemplo, hace unas semanas se dio a conocer que ya se ha llegado al límite de las 65 mil visas H1B que se tenían destinadas para el año fiscal 2009. Incluso Bill Gates por segunda vez solicitó que el gobierno aumentara el número de visas con el argumento de que el país está perdiendo científicos e ingenieros que estudian aquí pero que al finalizar los estudios tienen que regresar a su país de origen. Estadísticamente más de la mitad de los estudiantes inscritos en carreras de ciencias computacionales en Estados Unidos son extranjeros.
Todo esto refleja algo que pocos abordan: es tan mala la educación que reciben los jóvenes nacidos en Estados Unidos que las compañías cada año se han visto obligadas a traer profesionistas para cubrir sus necesidades. Esto sin mencionar que siempre le va a salir más barato un trabajador extranjero que uno nacional ya que los sueldos y beneficios que se les ofrecen son menores a los que se les dan a los ciudadanos estadounidenses.
Aparte de las 65 mil visas destinadas para profesionistas contratados por corporaciones, hay otras 20 mil que se dan a personas que tienen una educación sobresaliente, dicho en otras palabras, estudiantes que son buscados para complementar sus estudios en este país dándoseles también la oportunidad de poner en práctica sus conocimientos en beneficio de alguna compañía.
Cuando aquí se habla de inmigrantes se piensa en los que trabajan en la agricultura, construcción, limpieza y quienes, por lo general están de manera ilegal en el país. A ellos se les culpa de la falta de empleos que hay en la actualidad. Sin embargo, pocos atribuyen esa carencia a quienes llegan ya con un empleo bien remunerado y las puertas abiertas del mundo corporativo.
Estados Unidos no solo busca en el extranjero la mano de obra barata para que las grandes corporaciones tengan enormes ganancias, sino también a los profesionistas y estudiantes destacados que no tiene en su población debido al deficiente sistema educativo.
Esta no es una tendencia única. En este mundo globalizado hay países que estudian la posibilidad de aceptar como inmigrantes únicamente a aquellos que demuestren tener educación superior. De esta manera, las economías mundiales quieren garantizarse una población educada que saque adelante al país y no una que se quede atrasada y se convierta en un lastre que le resulte costoso.